miércoles, 13 de julio de 2011

SANTA TERESA DE JESÚS DE LOS ANDES, OCD


         Hoy celebramos la memoria de santa Teresa de Jesús de los Andes, la primera santa carmelita de América Latina.  A sus cortos 20 años mostró  una santidad que fue resultado de su fidelidad a Jesús, quien al decir de ella la había "Chiflado".  Pienso que su santidad es una santidad ordinaria (la única verdadera), la que practicó María de Nazaret; y esto a pesar de que ella misma relata experiencias místicas poco comunes, pero que no terminan siendo fundamentales en la vida cristiana.  Creo que su grandeza esta en vivir siempre con ALEGRÍA su cristianismo, incluso en medio de los problemas familiares que afrontó. Sus cortos meses en el Carmelo (apenas 11 meses) demuestran que su santidad (como la de todo santo) está en plena conexión con su bautismo que la consagró al Señor; la vida carmelitana complementó lo demás, le dio elementos de santificación.  Vida cristiana y vida Carmelita se unen en una sola santidad, pero que quede claro que no se hizo santa por ser "carmelita", sino que fue santa por su fidelidad a Cristo desde su vivencia bautismal y carmelitana.
         A continuación  una canción que muestra frases muy bellas e nuestra santa hermana.



         Que decir de ti querida hermanita, me siento muy orgulloso de ser tu hermano en la Orden.  Veo en tus 20 años toda una vida entregada a Jesús, el amigo que nunca falla.  Y con ello me muestras que no es difícil ser santo, que la santidad no es un lujo de unos cuantos, que es posible vivir el cristianismo con una profunda alegría, que todo empieza en el bautismo que a todos nos hace iguales, hermanos e hijos del mismo Padre.  Pide por tu pueblo latinoamericano para que sepa encontrar al Dios de la vida desde su experiencia de pobreza y cercanía a Dios; pide por tu Carmelo para que sea testigo de una contemplación comprometida que nos acerque a las realidades en vez de alejarnos de ellas; pide por todos los jóvenes para que encuentren a Dios en su interior y en cada una de sus experiencias; pide por toda la humanidad para que seamos hermanos.
            Y si quieren saber más de ella, recomiendo leer la siguiente página


martes, 12 de julio de 2011

BEATOS LUIS MARTIN Y CELIA GUERIN, padres de Santa Teresa del Niño Jesús, OCD


         Hoy 12 de julio, celebramos en el Carmelo Teresiano (OCD) la memoria de los beatos Luis Martin y Celia Guerin, padres de Santa Teresa del Niño Jesús.  Sus vidas no giran alrededor de su hija santa, que además es muy famosa no solo a nivel de la Orden, sino también a nivel general.  Si bien es cierto se los señala a propósito de su hija, es más por el hecho de que ella fue fruto de la esmerada educación que ambos le dieron, educación basada en el amor, atención y protección que tuvieron para con ella, aunque con las respectivas limitaciones como seres humanos que fueron; a esto se sumó la gracia de Dios que todo lo encamina para bien de los que ama.
         La vida de ambos esposos gira en torno a Cristo, de quien procede toda gracia y santidad.  Yo diría que si se tratará de medir la santidad, esta estaría más a favor de ambos padres que supieron cumplir con su misión de padres.  Si la sociedad de hoy tuviera padres así, de seguro que no existirían tantos pandilleros, drogadictos, alcohólicos y delincuentes, pues en la raíz de tales males esta, definitivamente, en la falta de una adecuada familia.
         Celebro a ambos padres: Celia y Luis.  Les pido que intercedan por todas las familias, especialmente las cristianas, para que sepan cumplir con la alta misión que les ha encomendado Dios, que no es otra que formar y cuidar a sus hijos.
         En el siguiente link pueden encontrar información biográfica sobre ellos.




         Y en el siguiente link pueden encontrar lo referente a ellos en la liturgia eucarística y de la Horas.

viernes, 1 de julio de 2011

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


         La solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús es una celebración que hunde sus raíces en las Sagradas Escrituras.  Hay un texto, que es el de Mt. 11, 25-30 en el que se lee "...aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón..." Es el Corazón del Maestro que se nos propone como modelo de humildad, y además como "refugio", pues antes dice: "vengan a mí los que se sientan cansados y agobiados que yo los aliviaré"
       Pienso que esta devoción debe partir del contexto bíblico y no quedarse solo en las revelaciones hechas a Santa Margarita María de Alacoque, revelaciones que son muy válidas por cierto, pero no fundamentales para la vida de fe.
       Aún con todo, vamos a revisar las revelaciones hechas a Santa Margarita María de Alacoque, las mismas que están impregnadas de una profunda humildad y de un inmenso amor a Jesús de Nazaret.
PRIMERA REVELACIÓN:
       El 27 de diciembre de 1673, día de San Juan el Apóstol... Era el momento de la primera gran revelación del Señor. Ella lo cuenta así: "Estando yo delante del Santísimo Sacramento me encontré toda penetrada por Su divina presencia. El Señor me hizo reposar por muy largo tiempo sobre su pecho divino, en el cual me descubrió todas las maravillas de su amor y los secretos inexplicables de su Corazón Sagrado. El me dijo: "Mi Divino Corazón, está tan apasionado de Amor a los hombres, en particular hacia ti, que, no pudiendo contener en el las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti y se manifieste a ellos para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo  los cuales contienen las gracias santificantes y saludables necesarias para separarles del abismo de perdición. Te he elegido como un abismo de indignidad y de ignorancia, a fin de que sea todo obra mía." "Luego," continúa Margarita, "me pidió el corazón, el cual yo le suplicaba tomara y lo cual hizo, poniéndome entonces en el suyo adorable, desde el cual me lo hizo ver como un pequeño átomo que se consumía en el horno encendido del suyo, de donde lo sacó como llama encendida en forma de corazón, poniéndolo a continuación en el lugar de donde lo había tomado, diciéndome al propio tiempo: "He ahí, mi bien amada, una preciosa prenda de mi amor, que encierra en tu costado una chispa de sus mas vivas llamas, para que te sirva de corazón y te consumas hasta el último instante y cuyo ardor no se extinguirá ni enfriará. De tal forma te marcaré con la Sangre de mi Cruz, que te reportará más humillaciones que consuelos. Y como prueba de que la gracia que te acabo de conceder no es nada imaginario, aunque he cerrado la llaga de tu costado, te quedará para siempre su dolor y, si hasta el presente solo has tomado el nombre de esclava mía, ahora te doy el de discípula muy amada de mi Sagrado Corazón."
      

SEGUNDA REVELACIÓN:
        Unos dos o tres meses después de la primera aparición, se produjo la segunda gran revelación. Escribe Margarita: "El divino Corazón se me presentó en un trono de llamas, mas brillante que el sol, y  transparente como el cristal, con la llaga adorable, rodeado de una corona de espinas y significando las punzadas producidas por nuestros pecados, y una cruz en la parte superior... la cual significaba que, desde los primeros instantes de su Encarnación, es decir, desde que se formó el Sagrado Corazón, quedó plantado en él la cruz, quedando lleno, desde el primer momento, de todas las amarguras que debían producirle las humillaciones, la pobreza, el dolor, y el menosprecio que su Sagrada Humanidad iba a sufrir durante todo el curso de su vida y en Su Santa Pasión."
       "Me hizo ver, " continúa Margarita, "que el ardiente deseo que tenía de ser amado por los hombres y apartarlos del camino de la perdición, en el que los precipita Satanás en gran número, le había hecho formar el designio de manifestar su Corazón a los hombres, con todos los tesoros de amor, de misericordia, de gracias, de santificación, y de salvación que contiene, a fin de que cuantos quieran rendirle y procurarle todo el amor, el honor y la gloria que puedan, queden enriquecidos abundante y profusamente con los divinos tesoros del Corazón de Dios, cuya fuente es, al que se ha de honrar bajo la figura de su Corazón de carne, cuya imagen quería ver expuesta y llevada por mi sobre el corazón, para grabar en el, su amor y llenarlo de los dones de que está repleto, y para destruir en él todos los movimientos desordenados. Que esparciría sus gracias y bendiciones por dondequiera que estuviere expuesta su santa imagen para tributarle honores, y que tal bendición sería como un último esfuerzo de su amor, deseoso de favorecer a los hombres en estos últimos siglos de la Redención amorosa, a fin de apartarlos del imperio de Satanás, al que pretende arruinar, para ponernos en la dulce libertad del imperio de su amor, que quiere restablecer en el corazón de todos los que se decidan a abrazar esta devoción."


TERCERA REVELACIÓN:
            En lo que probablemente era el primer viernes de junio de 1674, fiesta de Corpus Christi, tuvo Margarita la tercera gran revelación.
            Una vez entre otras, escribe Sta. Margarita, "que se hallaba expuesto el Santísimo Sacramento, después de sentirme retirada en mi interior por un recogimiento extraordinario de todos mis sentidos y potencias, Jesucristo mi Amado se presentó delante de mi todo resplandeciente de Gloria, con sus cinco llagas brillantes, como cinco soles y despidiendo de su sagrada humanidad rayos de luz de todas partes pero sobre todo de su adorable pecho, que parecía un horno encendido; y, habiéndose abierto, me descubrió su amante y amable Corazón."
       "Una vez, estando expuesto el Santísimo Sacramento, se presentó Jesucristo resplandeciente de gloria, con sus cinco llagas que se presentaban como otro tanto soles, saliendo llamaradas de todas partes de Su Sagrada Humanidad, pero sobre todo de su adorable pecho que, parecía un horno encendido. Habiéndose abierto, me descubrió su amabilísimo y amante Corazón, que era el vivo manantial de las llamas. Entonces fue cuando me descubrió las inexplicables maravillas de su puro amor con que había amado hasta el exceso a los hombres, recibiendo solamente de ellos ingratitudes y desconocimiento.
       "Eso," le dice Jesús a Margarita, "fue lo que más me dolió de todo cuanto sufrí en mi Pasión, mientras que si me correspondiesen con algo de amor, tendría por poco todo lo que hice por ellos y, de poder ser, aún habría querido hacer más. Mas sólo frialdades y desaires tienen para todo mi afán en procurarles el bien. Al menos dame tú el gusto de suplir su ingratitud de todo cuanto te sea dado conforme a tus posibilidades."...
            Entonces el Señor le describió a Margarita exáctamente de qué forma se iba a realizar la práctica de la devoción a Su Corazón, junto con su propósito, que era la reparación. Finalmente, Jesús mismo le avisa sobre las tentaciones que el demonio levantará para hacerla caer.
       "Primeramente me recibirás en el Santísimo Sacramento tanto como la obediencia tenga a bien permitírtelo; algunas mortificaciones y humillaciones por ello habrán de producirse y que recibirás como gajes de mi amor. Comulgarás, además, todos los primeros viernes de mes, y en la noche del jueves al viernes, te haré participe de la mortal tristeza que quise sentir en el huerto de los Olivos, cuya tristeza te reducirá, sin que logres comprenderlo, a una especie de agonía más difícil de soportar que la muerte. Para acompañarme en la humilde plegaria que elevé entonces a mi Padre, en medio de todas tus angustias, te levantarás entre las once y las doce de la noche para postrarte conmigo durante una hora, con la cara en el suelo, tanto para apaciguar la cólera divina, pidiendo por los pecadores, como para endulzar de algún modo la amargura que sentía por el abandono de mis apóstoles, lo cual me llevó a reprocharles que no habían podido velar una hora conmigo. Durante esa hora harás lo que te diga. Pero, oye hija mía, no creas a la ligera todo espíritu, ni te fíes, porque Satanás está rabiando por engañarte. Por eso, no hagas nada sin permiso de los que te guían, a fin de que, contando con la autoridad de la obediencia, él no pueda engañarte, ya que no tiene poder alguno sobre los obedientes."


CUARTA REVELACIÓN:
            Fue bajo esta nueva aceptación que se dio la cuarta y última revelación que se puede considerar como la más importante. El Señor quería establecer en la Iglesia una fiesta litúrgica en honor del Sagrado Corazón de Jesús.
            Sucedió esta revelación en el curso de la octava del Corpus Christi del año 1675, o sea entre el 13 y el 20 de junio. Cuenta Margarita:
            Estando ante el Santísimo Sacramento un día de su octava, y queriendo tributarle amor por Su tan gran amor, me dijo el Señor:  "No puedes tributarme ninguno mayor que haciendo lo que tantas veces te he pedido ya." Entonces el Señor le descubrió su Corazón y le dijo "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombre y que no ha ahorrado nada hasta el extremo de agotarse y consumirse para testimoniarles su amor. Y, en compensación, sólo recibe, de la mayoría de ellos, ingratitudes por medio de sus irreverencias y sacrilegios, así como por las frialdades y menosprecios que tienen para conmigo en este Sacramento de amor. Pero lo que más me duele es que se porten así los corazones que se me han consagrado. Por eso te pido que el primer viernes después de la octava del Corpus se celebre una fiesta especial para honrar a mi Corazón, y que se comulgue dicho día para pedirle perdón y reparar los ultrajes por él recibidos durante el tiempo que ha permanecido expuesto en los altares. También te prometo que mi Corazón se dilatará para esparcir en abundancia las influencias de su divino amor sobre quienes le hagan ese honor y procuren que se le tribute."
            El Padre Colombiere le ordenó a Margarita a que cumpliese plenamente la voluntad del Señor. Y que también escribiese todo cuanto le había revelado. Margarita obedeció a todo lo que se le pidió pues su más grande deseo era que se llegase a cumplir el designio del Señor.
            Pasarían más de diez años antes que se llegase a instituir la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en el monasterio de la Visitación. Serian diez años muy duros para Margarita. La Madre Superiora, que por fin llego a creer en ella, fue trasladada a otro monasterio. Pero antes de irse ordena a Margarita a que relatara ante toda la comunidad todo cuanto el Señor le había revelado. Ella accedió solo en nombre de la santa obediencia y les comunicó a todas lo que el Señor le había revelado incluyendo los castigos que El haría caer sobre la comunidad y sobre ellas. Y cuando todos enfurecidos empezaron a hablarle duramente, Margarita se mantuvo callada, aguantando en humildad todo cuanto le decían. Al siguiente día, la mayoría de las monjas sintiéndose culpables de lo que habían hecho, acudían a la confesión. Margarita entonces oyó que el Señor le decía que ese día por fin llegaba la paz de nuevo al monasterio y que por su gran sufrimiento, Su Divina Justicia había sido aplacada.
            En contra de su voluntad, Margarita fue asignada como maestra de novicias y asistente a la superiora. Esto llegó a ser parte del plan del Señor para que por fin se empezara a abrazar la devoción del Sagrado Corazón de Jesús. Sin embargo Margarita nunca llegó a ver durante su vida en la tierra el pleno reconocimiento de esta devoción.
            En la tarde del 17 de octubre del 1690, habiendo Margarita previamente indicado esta fecha como el día de su muerte, encomendó su alma a su Señor, quien ella había amado con todo su corazón. Muere entre 7 y 8 PM. Tenía 43 años de edad y 18 años de profesión religiosa.
            Pasaron solamente tres años después de su muerte cuando el Papa Inocencio XIII empezó un movimiento que abriría las puertas a esta devoción. Proclamó una bula papal dando indulgencias a todos los monasterios Visitantinos, que resultó en la institución de la fiesta del Sagrado Corazón en la mayoría de los conventos. En 1765, el Papa Clemente XIII introdujo la fiesta en Roma, y en 1856 el Papa Pío IX extendió la fiesta del Sagrado Corazón a toda la Iglesia. Finalmente, en 1920, Margarita fue elevada a los altares por el Papa Benedicto XV.

        Que esta devoción nos lleve a ser agradecios con Jesús, que nos amó hasta el extremo.  Y que este amor nos lleva a amar al prójimo a ejemplo del Maestro.

jueves, 30 de junio de 2011

ROL DE LA IGLESIA EN EL MUNDO - LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA (D.S.I.)

Papas que han escrito documentos sociales

          Para abordar este tema, aparentemente estéril, vamos a recurrir al concepto que nos propone el documento de Santo Domingo (1992), que es sumamente ágil y muy claro:
         "La doctrina social de la Iglesia es la enseñanza del Magisterio en materia social y contiene principios, criterios y orientaciones para la actuación del creyente en la tarea de transformar el mundo según el proyecto de Dios.  La enseñanza del pensamiento social de la Iglesia forma parte de la misión evangelizadora" (S.D. N° 158).
         El concepto parte aclarando que la DSI (Doctrina Social de la Iglesia) abarca la enseñanza del Magisterio de la Iglesia en MATERIA SOCIAL, por lo tanto no se trata aquí otra materia como la moral, aunque muchas veces los temas pueden entrecruzarse como por ejemplo el de la "trata de personas", el cual evidentemente es un tema de orden moral, pero con claras connotaciones sociales que incluso toca el aspecto económico.
         Así mismo para afrontar esos temas sociales nos brinda PRINCIPIOS, CRITERIOS y ORIENTACIONES, los mismos que asumiéndolos como creyentes nos permitirán actuar buscando transformar el mundo según la voluntad de Dios.
         Enseñar el pensamiento social de la Iglesia y aplicarlo es parte de nuestra misión evangelizadora.

Los temas que trata La Doctrina Social de la Iglesia son:

·         Antropología cristiana
·         Derechos humanos
·         El bien común
·         Solidaridad y subsidiaridad
·         Destino universal de bienes
·         Propiedad privada
·         Propiedad publica
·         Trabajo y salarios
·         Huelgas
·         Sindicatos
·         La política y los políticos
·         El poder político
·         Compromiso sociopolítico de los cristianos
·         La comunidad internacional
·         Violencia social
·         La fe cristiana y la cultura
·         Medios de comunicación social
·         Ecología.

http://html.rincondelvago.com/doctrina-social-de-la-iglesia_3.html

Las Encíclicas Sociales de la Iglesia:

         Desde finales del siglo XIX la Iglesia empezó a orientar y a preocuparse por los problemas de la sociedad. Para ello se valió de las encíclicas, documentos que pudieron haber cambiado la realidad social en aquellos tiempos de industrialización, pero quienes tenían el poder hicieron caso omiso a ellos. Desde entonces la Iglesia se involucró más con los asuntos sociales, políticos y económicos, pues no podía ser ajena a ellos si afectaban directamente la vida del ser humano.
         Tras la revolución industrial todas las riquezas se acumularon en manos de unos pocos y éstos maltrataron al proletariado imponiéndoles jornadas laborales de 14 horas en condiciones inhumanas. Así, el 15 de mayo de 1891 el Papa León XIII publicó su primera Encíclica: “Rerum Novarum”. En ella decía que la moral debía ser siempre lo más importante y que los obreros tenían derecho a crear sus sindicatos y a que el Estado interviniera a favor de ellos.
         Más tarde el Papa Pío XI publicó la Encíclica “Quadragessimo anno”, en la que decía: "En efecto, cuando la lucha de clases se abstiene de los actos de violencia y del odio recíproco, se transforma poco a poco en una discusión honesta, fundada en la búsqueda de la justicia".
         En 1962 Juan XXIII escribió la “Mater et Magistra” (Madre y Maestra) donde trataba los recientes desarrollos de la cuestión social a la luz de la doctrina cristiana; Y poco antes de morir, el 11 de abril de 1963, publicó la “Pacen in terris”: “La paz en la tierra, profunda aspiración de los hombres en todo tiempo, no se puede establecer ni asegurar si no se guarda íntegramente el orden establecido por Dios”.
         En 1965 se terminó el Concilio Ecuménico Vaticano II, se cree que Pablo VI publicó la Encíclica “Populorum Progressio” (Desarrollo de los pueblos) en 1967 como documento de aplicación de las enseñanzas del Concilio, una respuesta a la llamada de éste. Nace también de la preocupación de la Iglesia, que inspiró todo el trabajo conciliar en la labor de coordinar y desarrollar algunos temas de su enseñanza social. En ella se trató el desarrollo así como del subdesarrollo de los pueblos, y afirma que “los conflictos sociales se han ampliado hasta alcanzar dimensiones exactamente mundiales” y que “se dirige a todos los hombres para una acción concreta en pro del desarrollo integral del hombre y del desarrollo solidario de la humanidad”.
         Juan Pablo II publicó en 1981 una Encíclica muy fuerte, donde defendía los derechos humanos. Fue la “Laborem exercens” y en ella decía: “El cristiano que está en actitud de escucha de la palabra del Dios vivo, uniendo el trabajo a la oración, sepa qué puesto ocupa su trabajo no sólo en el progreso terreno, sino también en el desarrollo del Reino de Dios, al que todos somos llamados con la fuerza del Espíritu Santo y con la palabra del Evangelio”. Seis años más tarde, en 1987, publicó: “Sollicitudo rei socialis”, en la que “nos envía al mundo entero para dar testimonio, con la fe y con las obras, del amor de Dios, preparando la venida de su Reino y anticipándolo en las sombras del tiempo presente”. Nosotros como cristianos debemos hacernos conscientes de lo que hacemos en el mundo a favor de la paz y el desarrollo. Finalmente, en 1991 escribió la Encíclica “Centesimus annus”, para conmemorar los primeros cien años de la “Rerum Novarum”. Al final decía así: (#62) “Esta Encíclica de ahora ha querido mirar al pasado, pero sobre todo está orientada al futuro. Al igual que la Rerum novarum, se sitúa casi en los umbrales del nuevo siglo y, con la ayuda divina, se propone preparar su llegada”.

miércoles, 29 de junio de 2011

ROL DE LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY - INCULTURACIÓN DEL EVANGELIO

          La inculturación del Evangelio es una necesidad.  Jesús lo quiere así.  Él mismo, al venir al mundo, vivó ese proceso de adaptación a una cultura en la que su mensaje fue penetrando y purificándola.
     La inculturación, entonces, comprendería dos momentos:
+ La asimilación de los valores de cada cultura.
+ La purificación de todo lo que en ella no se ajusta al Evangelio.

        "El término inculturación sugiere una analogía con el término encarnación. Desde el punto de vista de la evangelización, la inculturación indica el esfuerzo de hacer penetrar el mensaje de Cristo en un ambiente socio-cultural, buscándose que éste crezca, según todos sus propios valores, en la medida en que son conciliables con el Evangelio. La inculturación mira a la encarnación de la Iglesia en todo pueblo, región o sector social, en el pleno respeto al carácter y genio de toda colectividad humana; el término incluye la idea de enriquecimiento recíproco de las personas y de los grupos implicados en el encuentro del Evangelio con un ambiente social".


        Ahora bien, es necesario conocer o entender qué es la cultura y para ello recurrimos a un concepto que se halla presente en el documento de Puebla:

        "Con la palabra «cultura» se indica el modo particular como, en un pueblo, los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios (GS 53b) de modo que puedan llegar a «un nivel verdadera y plenamente humano» (GS 53a). Es «el estilo de vida común» (GS 53c) que caracteriza a los diversos pueblos; por ello se habla de «pluralidad de culturas» (GS 53c)". (Puebla N° 386)


       "La cultura así entendida, abarca la totalidad de la vida de un pueblo: el conjunto de valores que lo animan y de desvalores que lo debilitan y que al ser participados en común por sus miembros, los reúne en base a una misma «conciencia colectiva» (EN 18). La cultura comprende, asimismo, las formas a través de las cuales aquellos valores o desvalores se expresan y configuran, es decir, las costumbres, la lengua, las instituciones y estructuras de convivencia social, cuando no son impedidas o reprimidas por la intervención de otras culturas dominantes". (Puebla N° 387).

        Hoy en día al anunciar el Evangelio a quienes no lo conocen se busca conocer esa cultura, rescatar sus valores, su riqueza, las "semillas del Verbo" de tal manera que haya un mutuo enrriquecimiento.  Por otro lado, el Evangelio busca purificar lo que en ellas no se ajusta al mensaje de Jesús, pero esto debe darse de un modo progresivo y respetando la sensibilidad de cada pueblo.

        Un ejemplo claro de lo que es la Inculturación del Evangelio lo vemos en la vida del sacerdote jesuita Roberto de Nobili quien llevó el Evangelio a la India y lo hizo indianizándose e inculturándolo en la rica y milenaria cultura Hindú.

Roberto de Nobili, S.J.
     Nacido en  Montepulciano, Toscana, en septiembre de 1577; fallecido en Mylapore, India, en 1656. Ingresó en la Sociedad de Jesús en 1597, en Nápoles, y tras unos estudios brillantes embarco para la misión de la India en octubre de 1604, llegando a Goa el 20 de mayo de 1605. Tras una corta estancia en Cochin y la Costa de los Pescadores, fue enviado en noviembre de 1606 a Madura para estudiar tamil. En un año adquirió un completo dominio de tamil, telugu y sánscrito. En su celo de convertir brahmanes adoptó su modo de vida y así tuvo que cortar cualquier relación con sus compañeros misioneros. Trabajó en Madura, Mysore, y el Carnático  hasta que edad avanzada y la casi completa ceguera le obligaron a retirarse a Mylapore. (Para una descripción de sus métodos misioneros ver RITOS MALABARES). Di Nobili tradujo al sánscrito o compuso en él multitud de oraciones y varias obras más largas, especialmente un Compendio de Doctrina Cristiana y una Vida de Nuestra Señora, en verso sánscrito. Casi toda su producción se perdió durante su prisión en Madura (1639-1641). Su principal obra en tamil es su "Catecismo mayor", en cuatro libros, impreso después de su muerte (parcialmente reimpreso, Trichinopoly 1891-1906), que es un curso de teología adaptado a las necesidades del país. Además escribió un "Tratado de la vida eterna", un "Diálogo de la fe", una "Desaprobación de la transmigración", un "Manual de las reglas de la perfección", numerosos himnos y varias instrucciones aún no editadas, dos pequeños catecismos aún en uso, "La ciencia del alma", y muchas oraciones. Tradujo al Telugu varias de sus obras en tamil, entre ellas los dos pequeños catecismos. En tamil y telugu enriqueció el vocabulario con términos cristianos apropiados.

ROL DE LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY - EVANGELIZAR

"Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos..." (Mt. 28,19)
         Entre todos los conceptos que he leído sobre evangelización el que me parece más completo es el que el Papa Pablo VI acuñó en la encíclica "Evangelii Nuntiandi" (EN):

+        "Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad..." (E.N. N° 18).
+        Es anunciar "el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios" (E.N. N° 22).

        Evangelizar es llevar la Buena Nueva, que transforma, a toda la humanidad.  Esta Buena Nueva comprende todo lo relacionado a Jesús de Nazaret: su nombre, su doctrina, su vida, sus promesas, su reino, su misterio.
           Evangelizar es tarea de todo bautizado.  Jesús así lo quiere.

martes, 21 de junio de 2011

HIMNO A LA MATERIA - Teilhard de Chardin


Bendita seas tú, áspera Materia, gleba estéril, dura roca, tú que no cedes más que a la violencia y nos obligas a trabajar si queremos comer.
Bendita seas, peligrosa Materia, mar violenta, indomable pasión, tú que nos devoras si no te encadenamos.
Benditas seas, poderosa Materia, evolución irresistible, realidad siempre naciente, tú que haces estallar en cada momento nuestros esquemas y nos obligas a buscar cada vez más lejos la verdad.
Bendita seas, universal Materia, duración sin límites, éter sin orillas, triple abismo de las estrellas, de los átomos y de las generaciones, tú que desbordas y disuelves nuestras estrechas medidas y nos revelas las dimensiones de Dios.
Bendita seas, Materia mortal, tú que, disociándote un día en nosotros, nos introducirás, por fuerza, en el corazón mismo de lo que es.
Sin ti, Materia, sin tus ataques, sin tus arranques, viviríamos inertes, estancados, pueriles, ignorantes de nosotros mismo y de Dios.
Tú que castigas y que curas, tú que resistes y que cedes, tú que trastruecas y que construyes, tú que encadenas y que liberas, savia de nuestras almas, mano de Dios, carne de Cristo, Materia, yo te bendigo.
Yo te bendigo, Materia, y te saludo, no como te describen, reducida o desfigurada, los pontífices de la ciencia y los predicadores de la virtud, un amasijo, dicen de fuerzas brutales o de bajos apetitos, sino como te me apareces hoy, en tu totalidad y tu verdad.
Te saludo, inagotable capacidad de ser y de transformación en donde germina y crece la sustancia elegida.
Te saludo, potencia universal de acercamiento y de unión mediante la cual se entrelaza la muchedumbre de las mónadas y en la que todas convergen en el camino del Espíritu.
Te saludo, fuente armoniosa de las almas, cristal límpido de donde ha surgido la nueva Jerusalén.
Te saludo, medio divino, cargado de poder creador, océano agitado por el Espíritu, arcilla amasada y animada por el Verbo encarnado.
Tú, Materia, reinas en las serenas alturas en las que los santos se imaginan haberte dejado a un lado; carne tan transparente y tan móvil que ya no te distinguimos de un espíritu.
¡Arrebátanos, oh, Materia, allá arriba, mediante el esfuerzo, la separación y la muerte; arrebátame allí en donde al fin sea posible abrazar castamente al Universo.