miércoles, 29 de junio de 2011

ROL DE LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY - INCULTURACIÓN DEL EVANGELIO

          La inculturación del Evangelio es una necesidad.  Jesús lo quiere así.  Él mismo, al venir al mundo, vivó ese proceso de adaptación a una cultura en la que su mensaje fue penetrando y purificándola.
     La inculturación, entonces, comprendería dos momentos:
+ La asimilación de los valores de cada cultura.
+ La purificación de todo lo que en ella no se ajusta al Evangelio.

        "El término inculturación sugiere una analogía con el término encarnación. Desde el punto de vista de la evangelización, la inculturación indica el esfuerzo de hacer penetrar el mensaje de Cristo en un ambiente socio-cultural, buscándose que éste crezca, según todos sus propios valores, en la medida en que son conciliables con el Evangelio. La inculturación mira a la encarnación de la Iglesia en todo pueblo, región o sector social, en el pleno respeto al carácter y genio de toda colectividad humana; el término incluye la idea de enriquecimiento recíproco de las personas y de los grupos implicados en el encuentro del Evangelio con un ambiente social".


        Ahora bien, es necesario conocer o entender qué es la cultura y para ello recurrimos a un concepto que se halla presente en el documento de Puebla:

        "Con la palabra «cultura» se indica el modo particular como, en un pueblo, los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios (GS 53b) de modo que puedan llegar a «un nivel verdadera y plenamente humano» (GS 53a). Es «el estilo de vida común» (GS 53c) que caracteriza a los diversos pueblos; por ello se habla de «pluralidad de culturas» (GS 53c)". (Puebla N° 386)


       "La cultura así entendida, abarca la totalidad de la vida de un pueblo: el conjunto de valores que lo animan y de desvalores que lo debilitan y que al ser participados en común por sus miembros, los reúne en base a una misma «conciencia colectiva» (EN 18). La cultura comprende, asimismo, las formas a través de las cuales aquellos valores o desvalores se expresan y configuran, es decir, las costumbres, la lengua, las instituciones y estructuras de convivencia social, cuando no son impedidas o reprimidas por la intervención de otras culturas dominantes". (Puebla N° 387).

        Hoy en día al anunciar el Evangelio a quienes no lo conocen se busca conocer esa cultura, rescatar sus valores, su riqueza, las "semillas del Verbo" de tal manera que haya un mutuo enrriquecimiento.  Por otro lado, el Evangelio busca purificar lo que en ellas no se ajusta al mensaje de Jesús, pero esto debe darse de un modo progresivo y respetando la sensibilidad de cada pueblo.

        Un ejemplo claro de lo que es la Inculturación del Evangelio lo vemos en la vida del sacerdote jesuita Roberto de Nobili quien llevó el Evangelio a la India y lo hizo indianizándose e inculturándolo en la rica y milenaria cultura Hindú.

Roberto de Nobili, S.J.
     Nacido en  Montepulciano, Toscana, en septiembre de 1577; fallecido en Mylapore, India, en 1656. Ingresó en la Sociedad de Jesús en 1597, en Nápoles, y tras unos estudios brillantes embarco para la misión de la India en octubre de 1604, llegando a Goa el 20 de mayo de 1605. Tras una corta estancia en Cochin y la Costa de los Pescadores, fue enviado en noviembre de 1606 a Madura para estudiar tamil. En un año adquirió un completo dominio de tamil, telugu y sánscrito. En su celo de convertir brahmanes adoptó su modo de vida y así tuvo que cortar cualquier relación con sus compañeros misioneros. Trabajó en Madura, Mysore, y el Carnático  hasta que edad avanzada y la casi completa ceguera le obligaron a retirarse a Mylapore. (Para una descripción de sus métodos misioneros ver RITOS MALABARES). Di Nobili tradujo al sánscrito o compuso en él multitud de oraciones y varias obras más largas, especialmente un Compendio de Doctrina Cristiana y una Vida de Nuestra Señora, en verso sánscrito. Casi toda su producción se perdió durante su prisión en Madura (1639-1641). Su principal obra en tamil es su "Catecismo mayor", en cuatro libros, impreso después de su muerte (parcialmente reimpreso, Trichinopoly 1891-1906), que es un curso de teología adaptado a las necesidades del país. Además escribió un "Tratado de la vida eterna", un "Diálogo de la fe", una "Desaprobación de la transmigración", un "Manual de las reglas de la perfección", numerosos himnos y varias instrucciones aún no editadas, dos pequeños catecismos aún en uso, "La ciencia del alma", y muchas oraciones. Tradujo al Telugu varias de sus obras en tamil, entre ellas los dos pequeños catecismos. En tamil y telugu enriqueció el vocabulario con términos cristianos apropiados.

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