jueves, 7 de noviembre de 2013

BEATA ISABEL DE LA TRINIDAD - NOVENA


            Esta sencilla novena está ideada a partir de determinados hechos de la vida de Isabel de La Trinidad pensados en clave de la Palabra de Dios y los escritos de la Beata.  Se trata de partir de la Palabra de Dios que iluminó la vida de sor Isabel y que ilumina también nuestras vidas.  Luego, en respuesta a esa Palabra nos cogemos de la palabra de Isabel que la vivió y nos invita a vivirla.

DÍA PRIMERO

"HE HALLADO MI CIELO EN LA TIERRA"

Lectura Bíblica

"Jesús respondió: Si alguien me ama, guardará mis Palabras, y mi Padre le amará y vendremos a él para hacer nuestra morada en él" (Jn. 14,23).

De los Escritos de Sor Isabel

"He hallado mi cielo en la tierra pues el cielo es Dios y Dios esta en el alma.  El día que comprendí esta verdad todo se iluminó en mí.  Quisiera revelar este secreto  a todas las personas a quienes amo para que ellas se unan siempre a Dios a través de todas las cosas y se cumpla así la oración de Jesucristo: Padre que sean completamente uno (Jn. 17,23)".  (Carta Nº 110 a la Sra. Condesa de Sourdon - 1902).

"Mientras estaba en el coro, durante la noche que precedió al gran día, esperando al Esposo, comprendí que mi cielo comenzaba en la tierra, el cielo en la fe, unido al sufrimiento y a la inmolación por Aquel a quien amo.  Quisiera amarle tanto... Quisiera amarlo como mi seráfica Madre hasta morir de amor". (Carta Nº 148 al Canónigo Sr. Angles - 15 de julio de 1903).
"Quiero comunicarte mi secreto: esta intimidad con Él en el santuario de mi corazón ha sido el hermoso sol que ha iluminado mi vida convirtiéndola en un cielo anticipado".  (Carta Nº 282 a doña Antonieta, señora de Bobet - setiembre de 1906).

"... El Señor me concedió una gracia tan especial que perdí la noción del tiempo.  Esta mañana he escuchado en el fondo de mi alma estas palabras: Si alguno me ama, mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él (Jn. 14,23).  He comprendido inmediatamente la verdad de esta expresión.  Me es imposible manifestar de qué modo se me revelaron las Tres Divinas Personas.  Sin embargo, yo las veía celebrar dentro de mí su consejo de amor.  Me parece que sigo viéndolas así.  ¡Oh, qué grande es Dios y cuánto nos ama!" (Palabras luminosas en el Carmelo).

DÍA SEGUNDO

"MI IDEAL ES SER LA ALABANZA DE SU GLORIA"

Lectura Bíblica

"Él, que dispone de todas las cosas como quiere, nos eligió para ser su pueblo, para Alabanza de su Gloria" (Ef. 1,12).

De los Escritos de Sor Isabel

"Unámonos para hacerle olvidar todo a golpes de amor.  Seamos como dice San Pablo, la Alabanza de su Gloria (Ef. 1,12)". (Carta Nº 195 al Seminarista Andrés Chevignard - 25 de diciembre de 1904).

"... Desaparezcamos y olvidémonos de nosotros mismos y seamos únicamente la Alabanza de su Gloria (Ef. 1,12), según la hermosa expresión del Apóstol". (Carta Nº 198 a la señora Angles - 05 de enero de 1905).

"Voy a hacerle una confidencia muy íntima: Mi ideal consiste en ser la Alabanza de su Gloria.  Lo he leído en San Pablo (Ef. 1,12).  Mi divino Esposo me ha dado a entender que esta es mi vocación desde el destierro, en espera de ir a cantar el Sanctus eterno en la ciudad de los santos.  Pero esto requiere gran fidelidad.  Ser Alabanza de Gloria exige estar muerta a cuanto no sea Él para vibrar sólo a impulsos de su toque divino". (Carta Nº 232 al canónigo Sr. Angles - Diciembre de 1905).

"Mientras tanto, vivo en el cielo de la fe, en el centro de mi alma y procuro complacer al Señor siendo ya en la tierra la Alabanza de su Gloria (Ef. 1,12)". (Carta Nº 246 a la Madre Juana del Santísimo Sacramento - Mayo de 1906).

"Apenas penetre en el umbral del cielo, me lanzaré como una flecha al seno de mis Tres.  Una Alabanza de Gloria sólo puede ocupar ese puesto en la eternidad.  Me abismaré en ellos cada vez más".  (Palabras Luminosas en el Carmelo).

DÍA TERCERO

"QUIERO SER PARA EL UNA HUMANIDAD SUPLEMENTARIA"

Lectura Bíblica

"Al presente, me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes; así completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia". (Col. 1,24).

De los Escritos de Sor Isabel

"¡Que sublime es la vocación de una Carmelita!  Tiene que ser mediadora con Jesucristo.  Tiene que ser para El como una humanidad suplementaria donde pueda perpetuar su vida de reparación, de sacrificios, de alabanza y de adoración".  (Carta Nº 232 al Canónigo Sr. Angles - Diciembre de 1905).

"Quiere,..., que sea para El una humanidad suplementaria donde pueda aún sufrir por la gloria de su Padre y por las necesidades de la Iglesia.  ¡Cuánto bien me hace este pensamiento!".  (Carta Nº 275 a su madre María Rolland - 10 de setiembre de 1906).

Ahora que El ha vuelto al Padre y me ha puesto en su lugar sobre la Cruz para que complete en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo en bien de su Cuerpo que es la Iglesia (Col. 1,24),  la Virgen permanece a mi lado para enseñarme a sufrir como Él, para hacerme sentir y comprender los últimos acentos de su alma que solamente Ella, su madre, pudo percibir".  (Últimos Ejercicios Espirituales, Día decimoquinto).

"Una noche mis dolores eran tan intensos que me sentí dominada por la naturaleza.  Intensifiqué entonces mi fe y me dije: una Carmelita no debe sufrir de este modo.  Después, contemplando a Jesús agonizante, le ofrecí mis sufrimientos para consolarle y me sentí fortalecida.  Es así como he obrado siempre en mi vida.  A cada prueba, por grande o pequeña que fuese, consideraba los dolores semejantes que el Señor había sufrido para sumergir mis sufrimientos en los suyos y a mi misma en Él".  (Palabras Luminosas en el Carmelo).

DÍA CUARTO

"AMAR, AMAR SIEMPRE. VIVIR DE AMOR"

Lectura Bíblica

"Pero Dios, que es rico en misericordia, nos manifestó su inmenso amor, y a los que estábamos muertos por nuestras faltas, nos dio vida por Cristo.  ¡Por gracia han sido salvados!".  (Ef. 2,4-5).

De los Escritos de Sor Isabel

"¡Oh cuanto amor!"  Estoy como abrumada por el peso de amor.  Ante él me callo y adoro.  (Carta Nº 1322 al canónigo Sr. Angles - 31 de diciembre de 1902).

"Que maravilloso será cuando, al fin, se descorra el velo y gocemos, cara a cara, de Aquel a quien únicamente amamos.  Mientras llega ese momento, vivo en el Amor, me sumerjo en él, me pierdo en él.  Es el infinito del que mi alma está hambrienta".  (Carta Nº 138 a la Madre María de Jesús - Febrero de 1903).

"Él está en mí y yo en Él.  Sólo tengo que amarle y dejarme amar siempre a través de todas las cosas: despertarme en el amor, moverme en el amor, dormirme en el amor con el alma puesta en su alma, el corazón en su corazón, los ojos en sus ojos, para que me purifique y me libre de mi miseria por su contacto divino".  (Carta Nº 155 al canónigo Sr. Angles - Agosto de 1903).

"A veces pienso que El obra conmigo como si no tuviese otras almas a quienes amar".  (Carta  Nº 247 a la Sra. de Hallo - Mayo de 1906).

"Mira, San Pablo tiene una frase que es como una síntesis de mi vida y podría justificar todos los momentos de mi existencia: Propter nimiam caritatem (Ef. 2,4).  Sí, he recibido ese caudal de gracias porque Él me ha amado excesivamente"  (Carta Nº 255 a su madre María Rolland - 16/17 de junio de 1906).


DÍA QUINTO

"EL ALMA NECESITA SILENCIO PARA ADORAR"

Lectura Bíblica

"Cuando amaneció, salió Jesús y se fue a un lugar solitario"  (Lc. 4,42).

De los Escritos de Sor Isabel

"Quisiera ser un alma totalmente silenciosa y adorante para penetrar cada vez más en Él.  Quisiera llenarme con tal plenitud de Él, que pudiera darle, mediante la oración, a esas pobres almas que no conocen el don de Dios".  (Carta Nº 119 al Canónigo Sr. Angles - Setiembre de 1902).

"¡Oh, el silencio, la soledad!  Aquí se vive a solas con Dios solo.  Aquí todo habla de Él.  Por todas partes se le siente tan vivo, tan presente...". (Carta Nº 124 a la Sra. doña María Luisa Maurel - 26 de octubre de 1902).

"Reina en mi interior una soledad donde El mora y nadie me la puede arrebatar".  (Carta Nº 139 a sus tías, Srtas. Rolland - Abril de 1903).

"Hagámosle en nuestra alma una morada tranquila donde se cante siempre el cántico del amor y de acción de gracias.  Luego... permanezcamos en silencio profundo, eco del silencio que existe en Dios".  (Carta Nº 143 al Seminarista Andrés Chevignard - 14 de junio de 1903).

"Es necesario mirarle siempre.  Hay que permanecer en silencio.  Es tan sencillo...".  (Palabras Luminosas en el Carmelo).

"Al ver el Creador el hermoso silencio que reina en su criatura, al contemplarla totalmente recogida en su soledad interior, queda prendado de su hermosura y la instala en aquella soledad inmensa, infinita, en aquel lugar espacioso cantado por el profeta.  Ese lugar es El mismo: Entraré en los secretos del poder de Dios (Sal. 70,16)".  (Últimos Ejercicios Espirituales, Día Undécimo).


DÍA SEXTO

"LA ORACIÓN ES EL VINCULO DE LAS ALMAS"

Lectura Bíblica

"Tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y reza a tu Padre que comparte tus secretos".  (Mt. 6,6).

De los Escritos de Sor Isabel

"La oración es nuestra ocupación principal, mejor dicho, nuestra única ocupación".  (Carta Nº 124 a la Sra. doña María Luisa Maurel - 26 de octubre de 1902).

"Creo que para satisfacer tantas necesidades hay que transformarse en una oración ininterrumpida".  (Carta Nº 170 al Canónigo Sr. Angles - Febrero de 1904).

"Nunca estoy sola.  Mi Cristo está  allí siempre orando en mí y yo orando con Él".  (Carta Nº 189 a Francisca Sourdon - 1904).

"La oración... es un descanso, un reposo.  Es acercarse con toda sencillez a Aquel a quien se ama.  Es permanecer junto a El como un niño en los brazos de su madre, dejando que el corazón se expanda".  (Carta Nº 189 a la Srta. Francisca Sourdon - 1904).

"¡Oh, querida hermana!  Ser suya.  Este es mi ideal.  ¿No cree que, entonces, una mirada, un deseo, se transforman en oración eficaz a la que el Padre que contempla en nosotros a su Verbo adorado no puede resistir?".  (Misiva espiritual Nº 11 a Sor Inés de Jesús María).

"La oración seguía siendo el mejor remedio para todos mis males.  Pasaba el tiempo del silencio riguroso en verdadera agonía que procuraba unir a la que padeció mi divino Maestro permaneciendo junto a Él cerca de la reja del coro.  Era una hora de puro sufrimiento pero me comunicaba fuerza suficiente para rezar maitines.  Gozaba entonces de cierta facilidad para pensar en Dios".  (Palabras Luminosas en el Carmelo).

DÍA SÉPTIMO

"MARÍA FUE PARA SIEMPRE POSESIÓN DE DIOS"

Lectura Bíblica

"Su Madre guardaba fielmente en su Corazón todos estos recuerdos".  (Lc. 2,51b).

De los Escritos de Sor Isabel

"Hoy te he consagrado a ti y a tus angelitos a la Virgen.  Nunca la he amado tanto.  Lloro de alegría cuando pienso que esa criatura totalmente serena y luminosa es mi Madre.  Me entusiasmo con su belleza como una hija que ama a su madre.  Siento un impulso irresistible que me arrastra hacia Ella.  La he proclamado Reina y Protectora de mi cielo y del tuyo pues todo lo hago para las dos".  (Carta a su hermana Margarita Catez - 16 de julio de 1905).

"Ella se consideraba un ser tan insignificante y permanecía tan recogida delante de su Dios en santuario de su alma que atrajo las complacencias de la Santísima Trinidad.  Porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso me llamaran feliz todas las generaciones... (Lc. 1,48)".  (El Cielo en la Tierra, Día décimo).

"La actitud observada por la Virgen durante los meses que transcurrieron entre la Anunciación y la Navidad debe ser el ideal  de las almas interiores, de esos seres que Dios ha elegido para vivir dentro de sí, en el fondo del abismo sin fondo.  ¡Con qué paz, con qué recogimiento se sometía y se entregaba María a todas las cosas!  Hasta las más vulgares quedaban divinizadas en Ella pues la Virgen permanecía siendo la adoradora del don de Dios en todos sus actos".  (El Cielo en la Tierra, Día décimo).

"Cuando leo en el Evangelio que María atravesó presurosa las montañas de Judea para cumplir un deber de caridad con su prima Isabel, la veo caminar tan bella, tan serena, tan majestuosa, tan recogida dentro de sí, llevando al Verbo de Dios...".  (Últimos Ejercicios Espirituales, Día decimoquinto)

DÍA OCTAVO

MISIÓN ESPIRITUAL

Lectura Bíblica

"Todo poder se me ha dado en el Cielo y en la tierra.  Por eso, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos.  Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he recomendado.  Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo"  (Mt. 28,18b-20).

De los Escritos de Sor Isabel

"Ojalá pudiera manifestar a todas las almas la fuente de fortaleza, de paz y de felicidad que encontrarían si quisieran vivir en esta intimidad".  (Carta a su madre María Rolland - 02 de agosto de 1906).

"Presiento que mi misión en el cielo consistirá en atraer a las almas, ayudándolas a salir de ellas mismas, para unirse al Señor a través de un movimiento sencillo y amoroso, y conservarlas en ese gran silencio interior que permite a Dios imprimirse en ellas, transformarlas en El mismo".  (Carta Nº  295 a Sor María Odilia - 28 de octubre de 1906).

"Si el Señor me encomienda algún destino me parece que mi misión en el cielo consistirá en atraer las almas al recogimiento interior".  (Palabras Luminosas en el Carmelo).

Días antes de su muerte volvió a repetir la misión que esperaba desempeñar en el cielo: "Me parece que mi misión en el cielo consistirá en atraer las almas al recogimiento interior, ayudándolas  salir de sí mismas para unirse con Dios a través de un sentimiento sencillo y amoroso.  Procuraré mantenerlas en ese profundo silencio interior que permite a Dios imprimirse en ellas y transformarlas en Él".  (Palabras Luminosas en el Carmelo).


DÍA NOVENO

TESTAMENTO ESPIRITUAL

Lectura Bíblica

"Mi mandamiento es este: Ámense unos a otros, como yo los he amado.  No hay amor más grande que éste: dar la vida por sus amigos...  Yo les ordeno esto: que se amen unos a otros" (Jn. 15,12-13.17).

De los Escritos de Sor Isabel

"El Espíritu Santo te transformará en una lira misteriosa que, en silencio, al contacto divino, entonará un magnífico canto al Amor.  Serás, entonces la Alabanza de su Gloria, ideal que había soñado ser en la tierra.  Tienes que reemplazarme.  Yo seré Laudem Gloriae ante el trono del Cordero y tú Laudem Gloriae en el centro de tu alma". (Carta Nº 250 a su hermana Margarita Catez - Mayo / Junio de 1906).

"Hermana mía, la dejo a nuestra Madre y mi nombre de Laudem Gloriae"  (Palabras Luminosas en el Carmelo).


"Al partir de este mundo le dejo en herencia la vocación que tuve dentro de la Iglesia militante, vocación que yo cumpliré ininterrumpídamente en la Iglesia Triunfante: SER ALABANZA DE GLORIA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD".  (Carta Nº 301 a la Reverenda Madre Germana de Jesús - Noviembre de 1906).

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